domingo, 15 de mayo de 2011

Hace un mes...

Hace un mes elevé mi amor hasta la cima del cielo por ti y cuando me fui hasta el frío de tus pies me llevé para el recuerdo...
                                                                                                         - Ricardo Montaner

Yo no pensé vivir tantas cosas en 30 días. Tu llegaste cuando menos lo esperaba. No hice un Plan B como normalmente hago, porque tenía la certeza de que te ibas a quedar para siempre. Me enamoré a primera vista de tus ojos verdes, de tus suaves manos, de tu hermosa y noble sonrisa, de tu acento, de tu dulzura, de tu bondad, de tu sensatez... Tu me hiciste confiar en ti a plenitud. Tu me sedujiste. Total, resultaste ser todo lo contrario a lo que aparentabas ser. Me envolviste en un hálito de romance enloqueciente para luego hacerme polvo y dispersarme en la atmósfera de la melancolía y la ausencia. Me dejaste cuadrapléjica, lesionaste la espina dorsal de mis sentimientos y ahora no me puedo mover de esa atmósfera, porque hasta la silla de ruedas de la compasión te llevaste. Ahí, en ese ambiente tenue y frío, he estado vagando hace días, desojando margaritas, cuestionándome, preguntándome qué rayos hice mal y he llegado a sospechar que lo único que hice mal fue enamorarme de ti.

Yo te di el consentimiento de que me conquistaras con tus carabelas. Te dejé ver mis límites y mis fronteras. Dejé que exploraras mi jardín de orquídeas y cayenas. Te di las canciones que mi alma había escrito inspiradas en lo que sentía cuando me perdía en tus abrazos. Contigo se fue el suave edulcorante de aquel café en Krispy Kreme. Y es que en un mes me llevaste al cielo para luego empujarme al vacío y golpearme con la cruda realidad de que todo fue mentira (De ahí la lesión en la espina dorsal).

Hace un mes fuimos arena y caracol, Código de Procedimiento Civil y Código Civil, piano y guitarra, jilguero y paloma, sistema nervioso central y periférico. Y no ha pasado una noche desde que te fuiste en la que yo no he llorado, no hay momento del día en que no te piense. He dejado de disfrutar plenamente bellos momentos porque siento que me faltas tu. Si tan solo pudiera cambiar tu parecer, si me dieras la oportunidad de demostrarte una vez más que lo que yo siento por ti es verdadero, que yo quiero hacerte felíz...

A veces me pregunto que pa' qué quiero luchar por este amor si sé que tu ya emigraste a otro lugar lejos de mi. Tampoco sé si mereces que te entregue mi ser, porque me despreciaste vilmente. Tienes un orgullo que no te deja ver las cosas tal cual son. En cambio yo me desprendí de todo orgullo y me revestí de valentía para desnudar mi alma en estas líneas que quizás ni te interesen. Lo hice porque te quiero con locura, porque creo en los milagros, porque aún cuando tu me ignoras, a pesar de que me despreciaste aquella tarde de domingo en la que me abandonaste y a pesar de que he tirado por la borda mi dignidad según la opinión de muchos yo sigo creyendo en el amor. Yo prefiero ser así antes que llenarme de odio, rencor y rabia contra ti. Eso de creerme la última Coca-Cola del desierto yo lo aplico, tampoco creas que me estoy arrastrando por ti...

Tu mencionaste que no crees en segundas oportunidades y que no crees en mis lágrimas, pero ten en cuenta que las lágrimas son la más clara manifestación de la verdad y del pesar de un ser humano y eso no lo digo solo yo, si quieres lee algo de Platón, Voltaire, o Lope de Vega. Sobre las oportunidades, Jesucristo dijo que el que mucho ama, mucho se le perdona...

Dicho esto, concluyo...

domingo, 8 de mayo de 2011

Y ahora todo está de más...

Gracias de antemano, Priscile Morillo...


*
Quizás soy yo confundiendo palabras con sentimientos, buscando un poco de afecto en vez de rendirme ante la realidad. Dejándome llevar por los pensamientos que, como al fin siendo míos, conspirarán contra el universo para satisfacer la urgencia que llama cada vez que me miras.

Despiertas cada célula, cada latido, cada partícula de mi ser con solo escribir en una ventana promesas que pueden no ser ciertas, pero que me hacen sentir viva. Ahora no sé si pretendes que seré parte de tu juego, pero la cabeza me falla cuando pierdo el aliento cada vez que sonríes. Todo se desvanece, porque sé que no eres mío; Nada existe, todo fue un sueño y pierdo la compostura. Ahora me ignoras, no somos ni amigos, no merezco tus palabras insípidas y vacías; y en un parpadear, en un destello, te fuiste a otros brazos que al compararse conmigo se abrieron más fácilmente a tus súplicas haciéndote sentir más hombre.

Y busco consuelo matando mariposas, y paso las noches pensando en ti, pero fue tan difícil derramar una lágrima que a veces cuestiono lo que sentía por ti. La espera eterna por una respuesta, por definir situaciones, por entender cumplidos y tu teoría que era imposible descifrar; caigo en cuenta que solo fui tu capricho y que para mi fuiste una fuente de entretenimiento. Y estoy segura que si alguno piensa en el otro, no te asustes de cuánto te extraña mi corazón.

Descifrando al hombre moderno Vol. I: Análisis y recomendaciones para cuando azote la plaga

Ya, se acabó el embrujo. Se hizo añicos la felicidad. Los hombres son unos seres humanos tremendos. Los tratas bien y te sacan los pies más rápido de lo que puedes decir "Aguacate". Una amiga me decía hace unos días: "El que cree en hombres no cree en Dios"... Vaya! No se equivocó y hoy le agradezco esa frase profética. Los hombres de mi generación, con sus excepciones, ahora lo que quieren es tener relaciones "light", por ejemplo: Somos novios, te quiero/te amo, pero yo voy a hacer lo que yo quiera porque yo necesito "mi espacio", no quiero ninguna responsabilidad y no quiero hacer planes para el futuro.

En otros casos se da muy a menudo que estos maravillosos seres se molestan por cualquier disparate "poniéndose alante" y luego nos hacen sentir culpables. Buscan cosas como que los hayas tratado de localizar y le mandaste varios mensajes o les dejaste llamadas perdidas y ya dicen que andas desesperada y que eres dramática. Chicos, entiendan, nosotras somos intuitivas y nos damos cuenta de TODO. Lo que no podemos lograr en esta vida lo inventamos y nos hacemos pioneras en eso. So, nos damos cuenta cuando nos están haciendo un macro cuento y, aunque nos quedemos calladas y no les digamos nada por no hacer una escena o causar un conflicto, estamos al tanto de todo.

Pero la parte más divertida es cuando ellos están terminando contigo; alegan mil y una cosas y te ponen a ti como la mala de la película. Por desgracia, hay muchas de nosotras que nos comemos el cuento y nos quedamos calladas o pedimos perdón por nuestro "error". Y hay de ti si cometes el macro delito de pedir otra oportunidad, porque ahí es que ellos crecen, te comen con yuca y cebollitas y tiran tus huesos en el zafacón de la humillación. (Ojo: Esto no pasa solo con los hombres dominicanos, todos los hombres sin importar cultura, raza, país, credo, nacionalidad y estrato social son susceptibles a este comportamiento, como si mínimo las Naciones Unidas regularan este tipo de asuntos).

Qué los inspira a terminar cuando los haz tratado bien, dentro de lo que cabe, les haz dedicado parte de tu tiempo y haz involucrado tus sentimientos? Bueno, puede ser por diversas razones: Porque apareció otra que le llamó más la atención, porque ya tuvo lo que quería de ti, porque las cosas se estaban enseriando y un laaaaaaaaargo etcétera. Ellos son así y no cambiarán hasta que llegue una cabrona que les ponga la vida de cuadritos...

Recomendaciones.

Chicas, si están atravesando por una situación como esta lo más recomendable es que hagan lo siguiente:


  • No terminen en malos términos, no griten, no pataleen, no peleen. Hay que mantener la diplomacia, la decencia, el glamour, las buenas costumbres y demás hierbas aromáticas. 
  • No se sientan mal porque no funcionó. Recuerden: "Una puerta se cierra, otra se abre". Algo mejor aparecerá, la vida continuará, el mundo seguirá girando y todo caerá por su propio peso.
  • No hagan comentarios negativos de su ex por más estúpido, troglodita, insensible y patético que sea. Eso es de mal gusto.
  • Rodeense de buenas amistades, amistades reales, no de personas que lo que más pueden hacer es burlarse de su situación con los demás y hacerlas quedar como unas tontas.
  • Salgan, diviértanse, vivan la vida, cómprense un nuevo par de zapatos y tíñanse el pelo, MALCRIENSE un poquito, salgan de la rutina. Ustedes son las importantes y las que valen. Dediquen tiempo para ustedes, encuentrense a si mismas, ámense y no paren de sonreír, hay demasiadas razones para estar felices en lugar de llorar por un patán que no vio lo mucho que ustedes valen. No es justo quedarse en su casa llorando y engordando mientras que el tipo este está pasándola de lo lindo.
  • Pa' la próxima sean unas cabronas; sean insensibles, frías y calculadoras. Eso de ser cariñosa y buena no funciona, eso les aburre. Sean difíciles y, vuelvo y repito, ES IMPORTANTE DARSE SU VALOR COMO MUJER.
Aquí me despido, espero que esto les sirva de ayuda :) Besos!

martes, 3 de mayo de 2011

Mi Pascua

Pascua de Resurrección, ese tercer día en el que Jesús resucita de entre los muertos y se convierte en el hito que es hoy. La Resurrección es vista desde mi punto de vista como el ejemplo perfecto para renacer, cambiar lo malo de nuestro seres y convertirnos en mejores seres humanos. Yo viví la Pascua Juvenil este año y, básicamente, ese fue el mensaje, al igual que lo es universalmente.

Estoy mal en no acatar esto. Lo entiendo, pero se hace difícil digerirlo. Yo tengo miedo, tengo carencia de amor en el alma, tengo el recuerdo en su cara. Tengo miedo de vivir, tengo la vida vivida en un tercio, tengo una pena viviendo en mi cuerpo. Tengo el agua, pero sigo sedienta. Aún no descifro por qué desconfío tanto de todo, a tal punto en que muchas veces me niego a abrirme conmigo misma.

Debo dejar atrás los temores para, al fin, ser libre...