jueves, 21 de abril de 2011

La Vida, Vol. I

"Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta."
-Mark Twain.- 

Cada día me sorprendo más de las cosas que Dios nos regala. Anteriormente estaba "de vuelta y media" con la universidad y los finales. Dejé de comer, dejé de dormir y me entró una ansiedad como nunca había tenido en 20 años de existencia terrenal. Todo salió bien y la recompensa de este arduo trabajo ha dado sus frutos; buenas notas, carro nuevo y personas especiales viejas que se han acercado y nuevas que parecen tener un futuro prometedor.

Debo confesar que hay alguien en especial que vino como un soplo de aire fresco, la calma  después de la tempestad. Una persona que se preocupa por mi, con la que me pierdo al contemplar esos hermosos ojitos chiquiticos verdecitos. El ha sido mi inspiración, el que me pinta una sonrisa al ver ese "Buenos días" en el BB MSN. El, con quien hablo de todos los temas habidos y por haber, con quien las horas pasan y ni cuenta nos damos. Que me da besos tan dulces como una rosquilla glaseada de Krispy Kreme. Pero él, mientras tanto, se mantendrá en el anonimato.

Hay una persona especial a la que le celebro todas las mañana el despertar de sus cabellos, su risa es la piel de mi alma y sus ojitos, uy!, mis luceros

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